Es por ello que en K2, concretamente en sus clases de alemán, han experimentado con un huevo de gallina.
Lo han roto para analizarlo en su interior y aprender cómo se llaman cada uno de los elementos que lo componen.
Como ya sabemos, los dinosaurios son ovíparos.
¡Miren qué experimento tan bonito han realizado los alumnos de K2 en su clase de alemán!
Por pasos:
-Primero han introducido un dinosaurio en un globo.
- Acto seguido lo llenan de agua y lo cierran.
- A continuación lo ponen varias horas en el congelador.
- Y por último... ¡ Sorpresa!